
El Dolor de Vivir: Niños que no han sido vistos
El dolor de vivir es una enfermedad profunda que lleva a la persona a rechazar la vida, a querer huir o querer destruirse. La razón de este dolor viene dado por las carencias afectivas y los traumatismos familiares vividos en la infancia y en estado fetal. La mayoría de las veces está latente y muchas veces las personas no se imaginan que lo vivido de niños puede causar esta dolencia.
¿Quienes son los que cargan el dolor de vivir?
Los niños que se han sentido ignorados, abandonados o que han crecido en un ambiente de peleas y violencia, llevan normalmente una carga de dolor ante la vida.
Todos ellos han aprendido a desarrollar un mecanismo de supervivencia. Para algunos el enfermarse es uno de estos mecanismos, ya que cuando eran niños, era el único momento en que recibían atención: “si estoy enfermo se ocupan de mí.” Para otros será el dar en demasía y cuidar a los demás sin parar. Para otros será el alcohol o las drogas. Para otros, convertirse en trabajólicos, etc.
El niño que no ha sentido aceptación por su padre o por su madre, puede no tener ganas de vivir si no se le mira. Es como si dijera: “mamá, papá, mírenme para que pueda vivir”. Este niño buscará las miradas de los demás para sobrevivir e intentará sobresalir de la media, convirtiéndose en una persona o muy delgada o muy obesa para llamar la atención, o con muy malas notas o con muy buenas notas. Esa necesidad de que le miren puede ser totalmente inconsciente.